jueves, 28 de agosto de 2014
ENTRE BUENAS NOTICIAS
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
Y ENTRE OTRAS COSAS, ME ENCUENTRO CON LAS BUENAS NOTICIAS:
2 DE MIS HNAS ESTAN ESPERANDO BEBES Y TAMBIEN UNA AMIGA MIA
YYYYYY ME REGRESO A LA UNIVERSIDAD, UNO SE CANSA DE SER HUMILLADO, PERO EN FIN
martes, 26 de agosto de 2014
que cosas tiene la vida!!
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
justamente hace unos 23 años sali de mi isla y me mude junto con mis padres a donde vivo actualmente. era una niña que dejaba atrás a sus amigos de la escuela, a sus abuelitos, a los tios a los que tanto amaba.
hace apenas unos noches, entre a mi face....chismoseando mas que nada y encontré el nombre de una persona que hace mas de 23 años daba por perdida....hoy los ojos se me nublan al pensar, que mi amiga de la infancia tampoco se olvido de mi....
eso me ha llevado a pensar que en realidad dejamos huellas en las personas, que hacemos en la vida, cosas, o las decimos y nos encontramos de pronto con que marcamos a las personas de modos que solo, como en este caso podemos darnos cuenta que sucedió.
me alegro mucho de haberla encontrado, o mas bien, de que ella me haya encontrado, entre un año doloroso es un motivo para sonreir y tener esperanzas.
esta imagen que subo, ilustra lo que opiono de la amistad y del amor, donde las personas se unen en sus almas de tal modo que se hacen una y comparten mas que solo intereses, quien, como yo tenga amigos desde hace muchos años sabra de lo que hablo
jueves, 7 de agosto de 2014
DE NUEVO SIN EMPLEO
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
Y AHORA QUE TENGO UNA NUEVA VISION, ME HE DEJADO IR DE MI NUEVO EMPLEO, MAS QUE NADA NO HA SIDO POR EMOCIONES, ES DECIR, NO ES QUE EL GERENTE CARLOS FUERA UNA VERDADRA LACRA, NO ES TAMPOCO LAS ACTITUDES DE MIS COMPAÑEROS, NO. LO QUE QUIERO ES UN EMPLEO MEJOR Y ESTAR AHI ME QUITABA MAS TIEMPO DEL QUE TENGO.
LO PENSE MUCHO, PERO A DECIR VERDAD DECIDI SALIRME...
BUSCO CON TODO MI SER UN EMPLEO MUCHO MEJOR, Y ESPERO CON TODO MI CORAZON QUE DIOS ME PERMITA TENERLO.
NO ES HUMANO TENER A UNA PERSONA DE PIE DURANTE 12 HRS SIN DEJARLA DESCANSAR
NO ES DECENTE TENER CAPATAZ EN VEZ DE GERENTE
Y NO ME PARECE QUE TENGA QUE SER ASI.
VI A MIS COMPÁÑEROS CANSADOS, HARTOS, MOLESTOS Y FRUSTRADOS, PERO TRABAJANDO NAMAS XQ TIENEN QUE COMER O QUE DARLE DE COMER A SUS NIÑOS O ASI, VI LA SITUACION DE TODOS ELLOS Y ME DUELE EN MI CORAZON VER QUE LAS EMPRESAS LE PINTAN A UNO UNA IMAGEN DE GENEROSIDAD, PERO EN VERDAD SOLO LO EXPLOTAN A UNO, Y QUE HAY TANTA ENVIDIA, QUE HAY CANSANCIO......
martes, 29 de julio de 2014
AMANECI CON GANAS DE CANTAR
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
Y BUENO, PARA LOS QUE ME LEEN...
HOY HE AMANECIDO CON GANAS DE CANTAR, BUSCO A DIOS Y VOY ENTENDIENDO Y ESO ME TRAE SANIDAD
NECESITO SER SANADA EN MI CORAZON Y EN MI ALMA
.
COSAS CURIOSAS, ESPERO AUN QUE EL TENGA LA REVELACION QUE HE TENIDO, SIGO CREYENDO EN EL AMOR
QUIZA DEBERIA SALIR CORRIENDO, PERO HE DECIDIDO NO ODIAR, SINO AMAR, HE DECIDIDO NO TENER RENCOR, SINO PERDONAR
Y ESO MISMO ESTA TRAYENDO UNA NUEVA ALEGRIA Y GOZO A MI VIDA
HOY TENGO GANAS DE CANTAR
Dr Renny McLean Sanando el Corazón desde la Raíz/ Healing the Heart from...
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
jueves, 24 de julio de 2014
SAKURA GIRL
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
SIEMPRE ME COMPARE CON EL ARBOL DEL CEREZO
ME HE VISTO A MI MISMA COMO UN ARBOL QUE AUN SIENDO MADURA TARDARA EN LLEVAR FRUTO, PORQUE COMO MUJER AUN ME ES NECESARIO SEGUIR CRECIENDO
EL MAS HERMOSO DE LOS ARBOLES S EL CEREZO, ES COMO UNA MUJER:
SE PLANTA LA SEMILLA Y PARECE QUE NO PASA NADA, TARDAN LOS AÑOS Y UN DIA COMIENZA A BROTAR, CRECE HASTA SER HERMOSO, PERO TARDA EN FLORECER Y AUN CUANDO LO HACE NO LLEVA FRUTOS DE INMEDIATO, Y CUANDO LO HACE, ES SOLO UNA VEZ AL AÑO. Y ES UNO DE LOS MAS BELLOS ESPECTACULOS VERLO FLORIDO.
LAS MUJERES O AL MENOS YO ME VEO DE ESE MODO, HE SIDO VISTA Y ME HAN HAYADO HERMOSA, PERO AUN ASI NO TENGO FURTAS AUN, PORQUE ME SAVIA AUN ESTA FORMANDOSE PARA EL TIEMPO EN EL QUE SE FORME EN MI.
ES MADURAR EN LAS MANOS DE DIOS, MORIR DE SER SEMILLA PARA SER ARBOL, MORIR DE SER UN ARBOL A FLORECER Y QUE ESAS FLORES MUERAN A SI MISMAS PARA TRANFORMARSE EN FRUTOS. DIGAMOS QUE DIA A DIA MUERO UN POCO MAS A MI MISMA Y CREZCO.
miércoles, 23 de julio de 2014
PERDON
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
LOS TIEMPOS CORREN, HAN PASADO MESES SIN EL, LO EXTRAÑO, PERO ME CANSO DE SEGUIR LLORANDO
CREO CON TODO MI SER QUE DEBO PERDONARLO, NADIE VA DECIRME QUE ES SANO Y LO HE AMADO TANTO QUE NO QUIERO ODIARLO NI QUE EN MI NAZCA LA VENGANZA, AL CONTRARIO. PERDONARLO A EL Y PERDONARME A MIS MISMA.
EL DOLOR DE MI ALMA SIGUE AHI, EL RECUERDO ME ATORMANTA, PERO NO QUIERO SEGUIR MAL Y SE QUE EL TIEMPO NO VA A AYUDARME NADA Y NO QUIERO TENER RENCOR, ME ENVENENA A MI MISMA, Y LA HORRIBLE AMARGURA NO ME DEJA VER LO QUE DIOS TIENE PARA MI.
EL PERDON NO ES UN SENTIMIENTO,ES UNA DECISION. UNA QUE TENGO QUE TOMAR CON TODO EL CORAZON.
DIOS, PADRE:
SANAME, SANALO A EL Y CON TU AMOR LLEVALO A PERDONAR. YO POR MI PARTE LO PERDONO POR HABERSE IDO, POR NO PERDONARME Y POR TODA LAS PALABRAS DURAS, ESTABA HERIDO, Y YO MISMA LO ESTOY PERO TE DOY MI CORAZON Y MI ALMA. NO LO ABANDONES, NO LO DEJES, EL TE NECESITA TAMBIEN. TE LO ENTREGO TODO, QUE SE VAYA AL MAR. GRACIAS SR AMEN
martes, 22 de julio de 2014
ALEX ZURDO "EL PERDON" solo por :::MUSICADEIMPACTO::: SUSCRIBETE!! NUEVO...
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
ENLOQUECIENDO
lunes, 14 de julio de 2014
LA VERDAD SOBRE EL PERDON
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
NOS ENCONTRAMOS EN UN MUNDO HECHO DEL HOMBRE Y PARA SOLVENTAR SUS MISMAS IDEAS...
Y NOS ENCONTRAMOS CON LO FACIL QUE ES, SENTIRNOS OFENDIDOS Y LASTIMADOS, PERO QUERIDOS KODAMAS, UDS QUE ME LEEN, HAN DE SABER QUE NO ES ASI.
ANTES QUE NADA SOLO COMPARTO ESTO CON UDS, ESPERANDO QUE LES SEA DE AYUDA, YA QUE A MI ESTO ME HA LEVANTADO DE SEMEJANTE CAIDA EMOCIONAL, ENTENDER QUE SOMOS SERES MAS BIEN ESPIRITUALES, AUNQUE NO HABLO NADA DE NUEVA ERA NI COSAS POR EL ESTILO, LO RESPETO,PERO EN LO PARTICULAR, ENTENDER LO QUE HAY DETRAS DE CADA UNA DE LAS LEYES QUE DIOS NOS DEJO ESCRITO Y MUCHOS DIRAN QUE ESO ES ABUSURDO, QUE NO SIRVE, QUE NO ES ACTUAL, PUES DEJENME DECIRLES QUE ESO NO ES ASI, LA VERDAD QUE HE DESCUBIERTO SE VA A CUMPLIR, MAS TARDE O MAS TEMPRANO.
HABLARE DEL PERDON, Y ES QUE VIVIMOS EN MUNDO DONDE NO ES FACIL NO PERDONAR, OFENDERNOS Y HACER DESASTRE Y MEDIO, PERO DEJENME DECIRLES EN PALABRAS SENCILLITAS: PERDONAR TE AYUDA A TI! TE LIBERA A TI! TE SANA A TI! MUCHOS CREEN QUE PERDONAR ES DARLE PERMISO A LAS PERSONAS QUE NOS HAN HERIDO PARA QUE NOS LA SIGAN HACIENDO, PERO DEJENME DECIRLES QUE NO ES ASI, PERDONAR VIENE DEL MISMO CORAZON DE DIOS, EL MISMO DIARIO NOS PERDONA Y AL HABERNOS HECHO A SU IMAGEN Y SEMEJANZA NOS DIO LA CAPACIDAD DE PERDONAR, EL CHISTE ES QUE AL LASTIMARNOS TENEMOS QUE ELEGIR: PERDONAMOS Y OLVIDAMOS O NOS QUEDAMOS CON EL RENCOR, MADURAMOS ODIO DENTRO NUESTRO Y NOS ATAMOS A CAER EN LO MISMO QUE NOS HIRIO...ME EXPLICO, PERDONAR TRAE UNA LIBERACION ESPECIAL, PERO NO HACERLO NOS CREEMOS MAYORES QUE DIOS:VEAMOSLO ASI: SI DIOS QUE ES DIOS NOS PERDONA NUESTRO PECADOS, MALDADES, INIQUIDADES Y DEMAS PORQUE NO HABRIAMOS NOSOTROS DE PERDONAR? EN LA BIBLIA A ESO SE LE LLAMA SOBERBIA, YA QUE NOS HACEMOS SUPERIORES A DIOS, SE CAPTA? ES DURO, SI ES DURO, PERO ES VERDAD.
HAN VISTO PERSONAS QUE NO PERDONAN, NO SE, UNA VIOLACION? Y SE ENCUENTRAN REPITIENDO EN SUS VIDAS INTIMAS, O FAMILIARES O ASI PROBLEMAS SEXUALES? TENGO UN CASO MUY DE CERCA, DE 2 PERSONAS QUE NO PERDONARON LA INFIDELIDAD QUE SU PADRE LE HISO A SU MADRE Y DE PRONTO, AMBAS PERSONAS SE ENCONTRARON SIENDOLE INFIELES A LAS PERSONAS QUE MAS AMABAN......LAS LEYES SE CUMPLE, NOS GUSTE O NO, LO CREAMOS O NO....CLARO QUE SI UNO ENTIENDE ESTA VERDAD Y CAMBIA Y PERDONA Y LE PERMITE A DIOS SANARLE ESTA CADENA SE ROMPE Y DEJA DE ATAR A LA PERSONA O PERSONAS, PERO SI NO ESTO SE TRANSMITE.
A LO MEJOR NO SE ENTIENDA DEL TODO, PERO COMO LES DECIA KODAMAS, ES ALGO QUE SE CUMPLE.
POR AHORA LOS DEJO QUERIDOS MIOS. OJALA A UDS NO LES OCURRA ESTO, PORQUE DUELE MUCHO. PERDONEN, AMEN, RESTAUREN Y LIBRARAN SU ALMA DE CAER EN LO QUE LOS HIRIO A UDS.
BENDICIONES
jueves, 10 de julio de 2014
LA VERDADERA VERDAD
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
cuando se cometen errores es muy sencillo culparse a uno mismo de todo, es como una avalancha, es horrible, pero es cierto, y la otra cara es no aceptar la responsabilidad propia en una ruptura.
bueno, conforme voy saliendo de las tinieblas me doy cuenta que el gran amor de mi vida, me culpa de sus dolores, pero no es del todo justo, el se ha ido, pero en esta vida nada sucede de la noche a la mañana, las cosas se fueron destruyendo desde antes y seria absurdo decir que solo lo pensaste y ya, no, estabas meditándolo desde antes. es terrible, pero no puedo vivir cargando con la misma culpa que quieres ponerme encima querido mio. pero la verdad es que es inmaduro de tu parte pensar que solo tu sufres y que solo tu lloras y que solo tu diste de tu amor, no, esto no es asi.
la verdad es que te fuiste porque querias hacerlo, xq el amor verdadero perdona, la verdad es que te fuiste porque ya lo habias meditado, yo solo te di la oportunidad. tenemos libre albedrio, cielo, elegiste lo que te parecio mejor y yo eleji lo que me parecio mejor, me quede aquí, buscando dentro de mi y componiendo mi vida, porque el dolor que me dejaste al irte me rompió completa y decidi no volver a vivir de semejante modo.
por mi lado, como solias decirme me veo a mi misma como el buen vino, y aunque me duela la transformación saldré de ella siendo mucho mejor, pero dime tu...en que te convertiras? los problemas y mas lo de pareja se enfrentan, se solucionan juntos, xq es cobarde huir de ellos.
acéptalo, te fuiste lleno de dolor, pero no sin antes haberlo pensado. sin embargo, si alguna vez lees esto querido, deberas saber que no te odio, si no al contrario. solo deja de autoengañarte diciéndote que yo soy la "mala" como solias decir y piensa que soy tan humana como tu y que al igual que tu me equivoco, pero tmb tengo la capacidad de reconocer y componer, y eso es lo que estoy vivivendo.
miércoles, 9 de julio de 2014
YA BASTA DE SUFRIR
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
EN ESTOS MOMENTOS PIENSO QUE NO SE PUEDE SEGUIR SUFRIENDO DEL MODO EN QUE LO HE HECHO. ME HA DOLIDO TODO, PERO YA ES TIEMPO DE REIR, DE VOLVER A SER LA MUJER QUE SE LEVANTA. ES MOMENTO DE SENTIRME VIVA SABIENDOME VIVA. UNO DECIDE HASTA DONDE QUIERE SUFRIR, Y LA VERDAD ES QUE A MI NO ME INTERESA SUFRIR MUCHO MAS.
MI CORAZON AMA DE UNA FORMA EN LA CUAL NO LE PUEDO CONTENER, EL CORRE MAS RAPIDO QUE YO, PERO ME HACE FELIZ SABER QUE PUEDO HACER ALGO MAS DE LO QUE PENSABA. Y SI ALGUNA VEZ FUI AMADA SERE PERDONADA, PERO TAMPOCO PLANEO VIVIR CULPANDOME MAS HAYA DE LO SANO, UNA COSA ES ACEPTAR LA RESPONSABILIDAD DE MIS ACTOS Y OTRA DEJARME MORIR CRUSIFICADA DE CULPAS....
TERRIBLEMENTE SORDIDO, PERO ENCANTADORAMENTE REAL
martes, 8 de julio de 2014
A LA ESCUELA
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
ENTRE LOS NUEVOS SUEÑOS QUE SALEN DE MI, ESTA REGRESAR A LA ESCUELA, SER DE NUEVO UNA NEKO COLEGIALA, IR Y APRENDER TODO AQUELLO QUE ANTES DEJE.
ASI QUE ESPERO QUE TODO SALGA COMO DEBE SALIR....JEJEJ
SERE UNA CONTADORA, NI MAS NI MENOS, LO MAS CURIOSO ES QUE ANTES ESTUDIE ESA MISMA CARRERA, PERO NO LA CONTINUE Y AHORA DEBO VOLVER A ELLA, ME IMAGINO QUE DIOS SE HA DE REIR DE ESE CHISTESITO
lunes, 7 de julio de 2014
Como yo te ame_ Susana Zabaleta
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
NO HACE FALTA DECIR MUCHO MAS, TE AME, TE AMO Y TE AMARE SIEMPRE DE CIERTO MODO.
Susana Zabaleta - Mala
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
NI HABLAR, ENTONCES SOY MALVADA...
QUE HACERLE?
Tlacoyo con co-k lait - Regina Orozco
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
PORQUE SOMOS MAS LINDAS LAS CHICAS CON CURVAS
ADORABLES FANTASMAS. LES MAUYO CON CARIÑO
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
entre las notas oscuras cargadas del dolor del abandono, píenso que es tiempo de levantarme de estos momentos dolorosos y seguir adelante, pienso que es tiempo de dejar el dolor de lado y seguir en busca de lo que en verdad debo buscar.
es hora de buscar una nueva cestita donde acurrucarme a descansar a la hr de las siestas
es momento de buscar mas estambre y ser la neko que siempre he sido, y salir mas haya de todo lo que se me oponga.
es tiempo de probar si el verdadero amor perdona. es momento de dejar todo donde debe estar.
Y ES TIEMPO DE DAR UNA MAUYIDO DE BIENVENIDA A ESTE LUGARCITO, DONDE LES ESCRIBO ADORABLES FANTASMAS.
sábado, 5 de julio de 2014
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
CREO QUE TODO LLEGA A SU FIN
SE QUE EL DOLOR TIENE QUE TENER UN FIN, PORQUE VAMOS, COMO SERES HUMANOS, MAS HAYA DE NUESTRAS PROPIAS CAPACIDADES
EL DOLOR ES TERRIBLE, NOS ENVENENA Y NOS CARCOME
ASI QUE CREO QUE ES TIEMPO DE DEJAR EL DOLOR Y ABRAZAR LA ESPERANZA....ES DURO, PERO TE FUISTE MI AMOR, Y SI ALGUNA VEZ LEES TE ESTE BLO9G SABRAS QUE ME ARREPENTI, QUE APRENDI Y QUE ESPERO A SABER SI LO QUE TUVIMOS FUE VERDADERO, MI CIELO, TE ESCRIBO AUNQUE SOLO ME LEAN LOS FANTAMAS, QUIERO QUE SEPAS QUE TE PERDONO POR HABERTE IDO, POR NO PERDONARME, POR DEJARME SOLA Y PORBUSCARTE OTRO AMOR, QUE TE PERDONO POR HABER FALTADO A TU PALABRA Y POR PENSAR QUE SOY LA COSA MAS HORRIBLE DEL MUNDO, PERO NO LO SOY Y CUANDO TE DES CUENTA ESTARE AQUI.
QUIERO QUE SEPAS QUE ENTIENDO MUCHAS COSAS Y QUE MIS ERRORES FUERON MALOS, PERO SIGO SIENDO HUMANA, NO SOY PERFECTA, PERO AUN ASI NO ME JUSTIFICO, PERO NO PUEDO VIVIR LAMENTANDOME, HOY TENGO QUE TOMAR TU EJEMPLO Y OLVIDAR...
NO TE OLVIDARE EN SI, SIEMPRE RECUERDO A LOS QUE SE FUERON, PERO OLVIDARE LO MALO Y CAMINARE. TE AMO, SABELO MI VIDA, TE AMO MAS QUE ANTES, PERO COMPRENDO QUE TE ROMPIERON EL CORAZON MIS ACCIONES, Y TAN PROFUNDO ES EL DOLOR QUE NO VOLVERE A SER LA MISMA. SIEMPRE FUISTE MI ANGEL, AQUEL QUE SE ME FUE ENVIADO PARA TRAERME DE PARTE DE DIOS LO QUE TANTO NECESITABA. Y SI ALGUNA VEZ LEES ESTO SABRAS ....
NUNCA QUISE HERIRTE, JAMAS PENSE QUE HARIA SEMEJANTE ESTUPIDEZ, MIS CAMINOS HAN SIDO OSCUROS AMOR, NO HE TENIDO MAS LUZ QUE LA QUE TU AMOR ME DIO Y AUN ASI, AL IRTE DE MI LADO ME DEJASTE EN TINIEBLAS
PERDONAME BENJA. POR FAVOR!
viernes, 4 de julio de 2014
GRITO A LA LUNA
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
luna, quemame
consume mis huesos! consumeme toda!
consume mi ser!
luna perversa, que me miras con odio y desde!
mirame luna y quemame!
tu luz es un engaño
tu luz es mi dolor
desde que el se fue, me duele hasta la medula!
consume mi carne, matame con tu luz
oh terrible castigo!
sin el se me fue la voz, se me fue el canto, se me fueron los sueños
mi cabeza es hogar de las pesadillas!
mi cama esta vacia, horrible
cuando terminara todo eso!
2014, Año de la Restitución en tu vida y Ministerio - Pastor Jhon A. García
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
jueves, 3 de julio de 2014
Reik - Creo en Ti
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
aun creo en este amor, aun creo en ti, aunque se que andas con otra persona, aun creo que
aun creo en este amor, aun creo en ti, aunque se que andas con otra persona, aun creo que
Maná - El Verdadero Amor Perdona (Video Oficial)
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
CIERTO ES, QUE CUANDO EL AMOR ES VERDADERO, PERDONA
CIERTO ES, QUE CUANDO EL AMOR ES VERDADERO, PERDONA
ADIOS QUERIDO MIO
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
COSAS CURIOSAS DE LA VIDA, ESTE AÑO SE FUE EL AMOR DE MI VIDA, ME QUEDE SOLA, DE NUEVO SOLA Y JUSTAMENTE ANOCHE, EL SER QUE AMABA, TAN PEQUEÑO Y CURIOSO, SE ME FUE....QUIZA SI HUBIERA HUIDO...PERO MURIO, TRAGICAMENTE...NO SE XQ ESTE AÑO TODO PARECE SER TRAGICO EN MI VIDA, PERO AQUI ESTOY, LLORANDO A MARES, POR MI AMADO MADDOX PAX, QUE MURIO, ENFERMO, NO PUDE HACER NADA PARA AYUDARLO AUNQUE LO INTENTE DE TODO MI SER.....
MI FIEL COMPAÑERO DE AVENTURAS, EL MAS DULCE DE LOS CONEJILLOS DE INDIAS, MI AMADO RATA.
“Te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti”
Pablo Alboran - Donde Está El Amor ft. Jesse & Joy (Videoclip oficial)
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
lunes, 30 de junio de 2014
LO QUE FUI
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
FUI UN MONSTRUO
LO QUE NO SOY ES ESO MISMO, ME VISTE CON OJOS DE ODIO
ME VISTE Y TE FUISTE, SIEMPRE ME DIJISTE QUE NO LO ERA Y AL IRTE ME LLAMASTE MOSTRUO
TE LO PASASTE CON DOLOR, ME DEJASTE CON DOLOR,ME LLAMASTE MALVADA Y TE LARGASTE, ME DEJASTE Y ME CORONASTE CON LA CORONA QUE TU MISMO ME QUITASTE
DIME SI ALGUNA VEZ VOLVERAS
DIME SI DEJARE DE SER EL SER QUE TU QUERIAS....LA BANSHE QUE DEJASTE LLORANDO
LA NINFA A LA QUE LE DIJISTE ADIOS
DIME QUE SERE PARA TI?
LA TALLA DE LAS MEXICANAS
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
Ciudad de México, 6 de julio (SinEmbargo).– La “Barbie real” creada por el artista Nickolay Lamm de MyDeals.com le ha dado la vuelta al mundo, pues la muñeca, basada en una chica promedio de 19 años, deja de lado el estereotipo delgado que por años se ha vendido a las niñas. La comparación entre ambas muñecas despertó nuevamente el debate sobre los estereotipos y cómo limitan a las mujeres de talla normal.
“Si criticamos a las modelos delgadas, deberíamos al menos estar abiertos a la posibilidad de que una Barbie también puede influir de manera negativa a una niña”, dijo Lamm en un correo a Nina Badahur de The Huffington Post.
“Sí hay al menos un pequeño chance de que Barbie en su forma presente esté influyendo de manera negativa a las chicas, y si una Barbie se ve tan bien como una mujer de cuerpo promedio, ¿qué detiene a Mattel de hacer una así?”, agregó.
En las redes sociales y en distintos medios se ha enfatizado el hecho de que esta Barbie con proporciones humanas se ve bien, y mucho más atractiva que la original.
Las medidas de la famosa muñeca de Mattel distan mucho de las proporciones de una mujer promedio, incluso sería imposible que una mujer así existiera: mediría 1.75 cm de estatura, tendría medidas de 99-46-84, pesaría apenas 50 kilos y su índice de masa corporal tendría 16.24. Debido a esto, podría ser diagnosticada con anorexia, no podría menstruar y le sería imposible mantenerse de pie.
LAS MEXICANAS Y LA TALLA
En el caso de México, las muñecas de Mattel están completamente alejadas de la realidad de millones de mujeres.
Los niveles de obesidad en nuestro país son alarmantes, y según expertos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), México ocupa el primer lugar en esta problemática, superando a Estados Unidos.
El Secretario de Salud capitalino, Armando Ahued, ha indicado que en la Ciudad de México los principales problemas de salud de las mujeres son la obesidad y el sobrepeso.
El año pasado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reveló que tres de cada siete mexicanos tienen una cintura más grande de lo que deberían; además, las mujeres se ven más afectadas por los kilos de más, pues el 34 por ciento de mujeres tiene sobrepeso.
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha indicado que cuando la cintura de la mujer mide más de 84 centímetros y la del hombre es mayor de 93, se considera que se padece un tipo de obesidad que está asociada con el desarrollo de la diabetes mellitus, hipertensión arterial y la elevación de lípidos en la sangre; lo que puede derivar en el síndrome metabólico, el cual representa un riesgo alto para sufrir un infarto.
De acuerdo con un estudio de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV), denominado “¿Cuánto mide México? El tamaño sí importa”, el peso promedio de los mexicanos supera los 60 kilogramos.
Los datos arrojaron que la altura promedio de mujeres entre los 18 y 25 años es de 1.60 metros y, en el caso de los hombres del mismo rango de edad, la estatura promedio es de 1.67 metros.
En cuanto al peso, en mujeres de 18 a 25 años el promedio es de 62.90 kilos y, en los hombres, de 70.43 kilos. De 40 a 50 años, el peso promedio de las mujeres incrementa a 72.15 kilos y en los hombres a 77.30 kilos.
Entre mujeres de 26 a 39 años, el peso promedio en la zona centro es de 72.62 kilos, mientras que en el Bajío es de 67.35 kilos.
El proyecto de la CNIV tuvo como meta establecer el estándar de la talla de los mexicanos y comenzó a gestarse el 19 de octubre de 2010, fecha en que iniciaron las mediciones en la Ciudad de México y su área metropolitana, posteriormente continuaron en 13 áreas: Puebla y Toluca (Zona Centro); Monterrey, Chihuahua y Tijuana (Zona Norte); Guadalajara, León y San Luis Potosí (Bajío) y Mérida, Veracruz, Acapulco, Tuxtla Gutiérrez y Cancún (Sureste).
Participaron 17 mil 364 personas, 51 por ciento fueron mujeres y 49 por ciento hombres, de entre 18 a 66 años.
La misma Cámara indicó en febrero de 2012 que entre las mediciones realizadas, se descubrió que el promedio de los mexicanos tiene entre seis y ocho kilos de sobrepeso.
El estudio de la CNIV se da luego de que en 2010 reportara que desde hacía un lustro, había detectado más demanda de tallas grandes, 32, 34, 36, 38.
Lamentablemente, algunos estereotipos de belleza y delgadez han llevado a miles de mujeres en el mundo a buscar la forma de conseguir la llamada talla cero.
Por ejemplo, revelaciones periodísticas dan cuenta de que algunas modelos se alimentan con pañuelos desechables; además, actualmente, muchas protagonistas de pasarela pesan 23 por ciento menos que una mujer promedio.
En el mundo se han realizado diversas acciones para acabar con los estereotipos. En marzo de 2012 se aprobó una ley israelí para combatir la propagación de los desórdenes alimentarios al prohibir modelos de muy bajo peso en la publicidad local. La medida entró en vigor hasta enero de 2013.
También el año pasado, la revista Vogue decidió que lo demasiado delgado ya no está de moda. Las 19 directoras de las publicaciones en el mundo hicieron un pacto para proyectar la imagen de las modelos saludables.
“No trabajaremos intencionalmente con modelos menores de 16 años o que parezcan sufrir trastornos alimentarios”, acordaron.
A finales de 2012, el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA) reveló que en el Distrito Federal un sector de mujeres de entre 12 y 25 años en el DF halló en las drogas inhalables, principalmente el thinner y el aire comprimido, una forma de inhibir el hambre y bajar de peso
Las 7 páginas más perturbadoras de Internet
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
hoy es uno de esos dias creepes, cosas curiosas que encuentra uno en la red
hoy es uno de esos dias creepes, cosas curiosas que encuentra uno en la red
domingo, 29 de junio de 2014
sábado, 28 de junio de 2014
DEBO PERDONAR
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
NO SE COMO LO HE DE HACER, PERO DEBO PERDONAR, SANAR MI SER Y ESPERAR A VER SI EL AMOR QUE HUBO ENTRE NOSOTROS ES VERDADERO.SE QUE TMB TU TE FUISTE TODO HECHO PEDAZOS, PRO ADMITELO, TE AME Y ME AMASTE Y E DOLOR ESTA SIENDO MAS GRANDE QUE NOSOTROS, Y SE SUPONE QUE SOMOS FUERTES PARA SALIR DE ESTA SITUACION..DONDE ESTAS GATONCHE? A QUIEN LE MAUYAS? A QUIEN LE MUEVES TU COLA? DIME AMOR DE MI VIDA, PARA QUE RAYOS TE FUISTE? ME DEJASTE SOLA Y ROTA, TAN DOLIDA COMO CUANDO ME ENCONTRASTE.....
viernes, 27 de junio de 2014
EN LAS MEDITACIONES DE LA TARDE
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
ESTA ES UNA DE ESAS TARDES EN LAS QUE VIVO EN DOLOR....
JAMAS PENSE SENTIR ESTE DOLOR, PERO DE ALGUN MODO TENGO QUE SALIR DE ELLO
UN DIA ME ROMPI, NO SE COMO HE DE PODER VOLVER A UNIR LOS PEDAZOS DE MI, AMAR Y EXTRAÑAR, PERO TAMBIEN DEJARLO IR....QUE SE PUEDE SENTIR?
jueves, 26 de junio de 2014
Camila - Decidiste Dejarme (Lyric Video)
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
te ame tanto que aunque te falle y me dejaste, aun te amo y si, te di todo de mi, hasta lo malo, nada me reserve y dime, ahora como reuno los pedazos de mi de nuevo?
Perdoname...........¨(Pepe Aguilar)
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
hay dias como hoy que amanezco con semejante dolor dentro de mi! es como una herida que sigue abierta, que esta ahi, sangrando y esta vez no se como me voy a poner de pie!
miércoles, 25 de junio de 2014
Kany García - Para Volver a Amar
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
despues de tener el corazon roto, viene la recuperacion
lunes, 16 de junio de 2014
PERDON
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
Prometí quererte para siempre
Y era cierto no había dudas en mi mente,
Si el destino tuvo planes diferentes
Y te herí por accidente perdón...
Si me solté de ti, si no te defendí,
Fue que mi corazón estaba ciego
Que estupidez perderte para verlo... lo siento
No espero amor ni odio
Ya tengo bastante con mi dolor...
Maldigo el episodio
Lo peor es que yo fui quien lo escribió
Me esperan los demonios
Que deja tu olvido que juegan conmigo
Ya sé que es cobarde pedirte en una canción
Perdón... perdón
[ De: http://www.dicelacancion.com/letra-perdon-camila ]
Si pudiera regresas el tiempo,
Esta vez no escondería lo que siento,
El silencio fue el engaño más violento,
Mi terrible experimento fallo...
Si te aleje de mi... si te falle y me fui
Fue porque mis mentiras me daban miedo,
Tú me creíste y yo me volví tan bueno
Fingiendo...
No espero amor ni odio
Ya tengo bastante con mi dolor...
Maldigo el episodio
Lo peor es que yo fui quien lo escribió
Me esperan los demonios
Que deja tu olvido que juegan conmigo
Ya sé que es cobarde pedirte en una canción
Perdón... perdón
domingo, 15 de junio de 2014
LA VIDA ENTERA
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON...SIGO ENAMORADA DE TI
Era un furia
Un relámpago
Un enfermedad sin cura
Un adicto a esa adrenalina oscura
Una rosa negra con espinas
Un espejismo
Un reflejo
Un mal sueño
Lo peor de mi mismo
El mejor exponente del egoísmo
Una maquina de hacer heridas
Hasta que llegaste y me encendiste con tu luz
Tu mirada poderosa y alma curandera
Tu sonrisa eterna y cuerpo de pantera
Era mi mente
Quien me hacía caer precipitadamente
Yo culpaba al destino
De mi mala suerte
En exceso era de vacío
Hasta que llegaste y me encendiste con tu luz
Tu mirada poderosa y alma curandera
Tu sonrisa eterna y cuerpo de pantera
Me cambio la vida entera
Me cambio la vida entera
Me cambio la vida entera
YO FUI TODO ESTO HASTA QUE LLEGO TU AMOR Y AU HOY QUE TE FUISTE, MEJORARE XQ CUANDO TE ENCUENTRE SABRAS QUE NO DEJE DE AMARTE
sábado, 14 de junio de 2014
QUEDATE CAMILA
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
He esperado tanto,
Para hablarte,
Sabes que no quiero lastimarte.
Es inevitable la verdad, ahora tienes que escuchar.
Me hace tanto daño, lo que haces
Otra vez no puedo descifrarte.
Fui acostumbrándome al dolor,
En eso si eres la mejor.
Así que escúchame,
Porque el silencio es un infierno,
Sácame y si tu amor es un incendio, apágame,
Hoy es mi turno me tocó explotar,
Merezco más.
Así que quédate,
Si eres tan fuerte guarda el ego y: ¡cállate!
quedate!
viernes, 13 de junio de 2014
EXTRAÑANDOTE
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
ESCRIBO DESDE EL FONDO DE MI SER, EXTRAÑARTE DUELE
SE QUE QUIEN ME LEA, DIRA QUE ESTOY MUY TRISTE Y ES ASI
ME DOY CUENTA QUE PERDER AL AMOR DE LA VIDA DE UNO ES MAS DOLOROSO QUE PERDER CUALQUIER OTRA COSA, Y ES QUE NO JAMAS SE IMAGINA QUE PUEDA EXISTIR TAL DOLOR, SENTIR COMO EL ALMA SE ROMPE EN PEDAZOS QUE SE ASTILLAN Y QUE EL DOLOR DUELE....SI, DUELE QUE HAYA DOLOR
SIENTO ENLOQUECER
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
un dia a la vez es lo que he vivido,
me encuentro a medias diurna y a medias muerta,
me obligo a caminar y a revivir mi propia voz dia con dia
me obligo a pensar con este cerebro carcomido
quioza sea tu loca ausencia,
quioza sean las ganas de dejarme llevar por la locura
ver sus ojos, sentir como se asoma debajo de la cama, muerde, tortura y se rie de mi
pero algo me dice que es malvada
locura llena de perversion, de dolor
me dice que no me amas, que te veias con ella, que te odie
y dentro de mi, en una parteque tiene miedo de salir al sol, siento o quiza solo me engaño...
volveras alguna vez? en que maldito momento te perdi!
no te puedo odiar, mas que nada porque no quiero, quiero seguirte amando...
si lograras perdonar...
si tan solo lograras perdonar...
pero la locura me busca y noche a noche me besa
y sus dementes besos me llevan a caida...
oigo tu voz en sueños, me aferro a ti siento como me muero
despertar llorando sangre, sangrando sin morir
voy a enloquecer!
martes, 10 de junio de 2014
DESDE LA SOLEDAD
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
ESCRIBIENDO ME ENCUENTRO DESDE EL CENTRO MISMO DEL LABERINTO DONDE ME ENCUENTRO...
Y LO PEOR DE TODO ES QUE NO ME ENCUENTRO NI ENCUENTRO NADA DE NADA,
ES TAN HORRRIBLE ESTAR AQUI NADAMAS, ZOMBINEANDO, DESEANDO Y AMANDO
MUCHAS VECES LA MUERTE HA HUIDO DE MI, ME PREHGUNTO HASTA CUANDO MAS?
QUIZA ALGUIEN ME LEA, QUIZA NO
INCLUSO EN MIS MAS ALUCINANTES FANTASIAS SIENTO QUE EL AMADO DE MI CORAZON ME HA LEIDO,
PERO HA DE SER SOLO ESO, FANTASIA DE MI ALMA MALTRATADA
lunes, 9 de junio de 2014
saludando
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
BUENAS TARDES.
DE ALGUN MODO HE CAPTADO TU ATENCION, TE SALUDO CORDIALMENTE Y ESPERO QUE ME DEJES COMENTARIOS, SOY UNA MUJER TAN NORMAL Y HUMANA COMO TU MISMO, SOLO QUE ME ENCANTA ESCRIBIR, ES MI MODO DE CANALIZAR TODFO AQUELLO QUE HAY EN MI Y NO PRETENDO MAS QUE CONOCER A QUIEN TAN ATENTAMENTE ME LEE.
SALUDOS
jueves, 29 de mayo de 2014
MALVADO DOLOR
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
hoy es uno de esos locos dias en los que siento las mas oscuras ganas de llorar,
es uno de esos dias en los que extraño mas a mi amado
es uno de esos dias en los que quisiera tener un fuerte par de alas y volar sin rumbo, solo volar e irme lejos de aqui
como lo extraño!
y pensar que en sueños lo veo caminando en la oscuridad, entre sombras y con miedo, pero al menos conoce mi voz
y yo solo quiero llorar al pensar que mi amado esta ahi sin saber como salir y todo x culpa de mi egoismo
muchas veces quise morir, pero quiza, la muerte es muy esquiva para mi, o el amor es mas fuerte y no me deja morirme
tengo pocas ganas de reirme de nada o de todo,
en verdad lo extraño a morir, y solo el sueño me lo trae de vuelta, solo asi lo veo, solo asi lo toco
malvado, malvado dolor que no me deja morir!
martes, 27 de mayo de 2014
LA SIRENITA
En alta mar el agua es azul como los pétalos de la más hermosa centaura, y clara como el cristal más puro; pero es tan profunda, que sería inútil echar el ancla, pues jamás podría ésta alcanzar el fondo. Habría que poner muchos campanarios, unos encima de otros, para que, desde las honduras, llegasen a la superficie.
Pero no creáis que el fondo sea todo de arena blanca y helada; en él crecen también árboles y plantas maravillosas, de tallo y hojas tan flexibles, que al menor movimiento del agua se mueven y agitan como dotadas de vida. Toda clase de peces, grandes y chicos, se deslizan por entre las ramas, exactamente como hacen las aves en el aire. En el punto de mayor profundidad se alza el palacio del rey del mar; las paredes son de coral, y las largas ventanas puntiagudas, del ámbar más transparente; y el tejado está hecho de conchas, que se abren y cierran según la corriente del agua. Cada una de estas conchas encierra perlas brillantísimas, la menor de las cuales honraría la corona de una reina.
Hacía muchos años que el rey del mar era viudo; su anciana madre cuidaba del gobierno de la casa. Era una mujer muy inteligente, pero muy pagada de su nobleza; por eso llevaba doce ostras en la cola, mientras que los demás nobles sólo estaban autorizados a llevar seis. Por lo demás, era digna de todos los elogios, principalmente por lo bien que cuidaba de sus nietecitas, las princesas del mar. Estas eran seis, y todas bellísimas, aunque la más bella era la menor; tenía la piel clara y delicada como un pétalo de rosa, y los ojos azules como el lago más profundo; como todas sus hermanas, no tenía pies; su cuerpo terminaba en cola de pez.
Las princesas se pasaban el día jugando en las inmensas salas del palacio, en cuyas paredes crecían flores. Cuando se abrían los grandes ventanales de ámbar, los peces entraban nadando, como hacen en nuestras tierras las golondrinas cuando les abrimos las ventanas. Y los peces se acercaban a las princesas, comiendo de sus manos y dejándose acariciar.
Frente al palacio había un gran jardín, con árboles de color rojo de fuego y azul oscuro; sus frutos brillaban como oro, y las flores parecían llamas, por el constante movimiento de los pecíolos y las hojas. El suelo lo formaba arena finísima, azul como la llama del azufre. De arriba descendía un maravilloso resplandor azul; más que estar en el fondo del mar, se tenía la impresión de estar en las capas altas de la atmósfera, con el cielo por encima y por debajo.
Cuando no soplaba viento, se veía el sol; parecía una flor purpúrea, cuyo cáliz irradiaba luz.
Cada princesita tenía su propio trocito en el jardín, donde cavaba y plantaba lo que le venía en gana. Una había dado a su porción forma de ballena; otra había preferido que tuviese la de una sirenita. En cambio, la menor hizo la suya circular, como el sol, y todas sus flores eran rojas, como él. Era una chiquilla muy especial, callada y cavilosa, y mientras sus hermanas hacían gran fiesta con los objetos más raros procedentes de los barcos naufragados, ella sólo jugaba con una estatua de mármol, además de las rojas flores semejantes al sol. La estatua representaba un niño hermosísimo, esculpido en un mármol muy blanco y nítido; las olas la habían arrojado al fondo del océano. La princesa plantó junto a la estatua un sauce llorón color de rosa; el árbol creció espléndidamente, y sus ramas colgaban sobre el niño de mármol, proyectando en el arenoso fondo azul su sombra violeta, que se movía a compás de aquéllas; parecía como si las ramas y las raíces jugasen unas con otras y se besasen.
Lo que más encantaba a la princesa era oír hablar del mundo de los hombres, de allá arriba; la abuela tenía que contarle todo cuanto sabía de barcos y ciudades, de hombres y animales. Se admiraba sobre todo de que en la tierra las flores tuvieran olor, pues las del fondo del mar no olían a nada; y la sorprendía también que los bosques fuesen verdes, y que los peces que se movían entre los árboles cantasen tan melodiosamente. Se refería a los pajarillos, que la abuela llamaba peces, para que las niñas pudieran entenderla, pues no habían visto nunca aves.
- Cuando cumpláis quince años -dijo la abuela- se os dará permiso para salir de las aguas, sentaros a la luz de la luna en los arrecifes y ver los barcos que pasan; entonces veréis también bosques y ciudades.
Al año siguiente, la mayor de las hermanas cumplió los quince años; todas se llevaban un año de diferencia, por lo que la menor debía aguardar todavía cinco, hasta poder salir del fondo del mar y ver cómo son las cosas en nuestro mundo. Pero la mayor prometió a las demás que al primer día les contaría lo que viera y lo que le hubiera parecido más hermoso; pues por más cosas que su abuela les contase siempre quedaban muchas que ellas estaban curiosas por saber.
Ninguna, sin embargo, se mostraba tan impaciente como la menor, precisamente porque debía esperar aún tanto tiempo y porque era tan callada y retraída. Se pasaba muchas noches asomada a la ventana, dirigiendo la mirada a lo alto, contemplando, a través de las aguas azuloscuro, cómo los peces correteaban agitando las aletas y la cola. Alcanzaba también a ver la luna y las estrellas, que a través del agua parecían muy pálidas, aunque mucho mayores de como las vemos nosotros. Cuando una nube negra las tapaba, la princesa sabía que era una ballena que nadaba por encima de ella, o un barco con muchos hombres a bordo, los cuales jamás hubieran pensado en que allá abajo había una joven y encantadora sirena que extendía las blancas manos hacia la quilla del navío.
Llegó, pues, el día en que la mayor de las princesas cumplió quince años, y se remontó hacia la superficie del mar.
A su regreso traía mil cosas que contar, pero lo más hermoso de todo, dijo, había sido el tiempo que había pasado bajo la luz de la luna, en un banco de arena, con el mar en calma, contemplando la cercana costa con una gran ciudad, donde las luces centelleaban como millares de estrellas, y oyendo la música, el ruido y los rumores de los carruajes y las personas; también le había gustado ver los campanarios y torres y escuchar el tañido de las campanas.
¡Ah, con cuánta avidez la escuchaba su hermana menor! Cuando, ya anochecido, salió a la ventana a mirar a través de las aguas azules, no pensaba en otra cosa sino en la gran ciudad, con sus ruidos y su bullicio, y le parecía oír el son de las campanas, que llegaba hasta el fondo del mar.
Al año siguiente, la segunda obtuvo permiso para subir a la superficie y nadar en todas direcciones. Emergió en el momento preciso en que el sol se ponía, y aquel espectáculo le pareció el más sublime de todos. De un extremo el otro, el sol era como de oro -dijo-, y las nubes, ¡oh, las nubes, quién sería capaz de describir su belleza! Habían pasado encima de ella, rojas y moradas, pero con mayor rapidez volaba aún, semejante a un largo velo blanco, una bandada de cisnes salvajes; volaban en dirección al sol; pero el astro se ocultó, y en un momento desapareció el tinte rosado del mar y de las nubes.
Al cabo de otro año tocóle el turno a la hermana tercera, la más audaz de todas; por eso remontó un río que desembocaba en el mar. Vio deliciosas colinas verdes cubiertas de pámpanos, y palacios y cortijos que destacaban entre magníficos bosques; oyó el canto de los pájaros, y el calor del sol era tan intenso, que la sirena tuvo que sumergirse varias veces para refrescarse el rostro ardiente. En una pequeña bahía se encontró con una multitud de chiquillos que corrían desnudos y chapoteaban en el agua. Quiso jugar con ellos, pero los pequeños huyeron asustados, y entonces se le acercó un animalito negro, un perro; jamás había visto un animal parecido, y como ladraba terriblemente, la princesa tuvo miedo y corrió a refugiarse en alta mar. Nunca olvidaría aquellos soberbios bosques, las verdes colinas y el tropel de chiquillos, que podían nadar a pesar de no tener cola de pez.
La cuarta de las hermanas no fue tan atrevida; no se movió del alta mar, y dijo que éste era el lugar más hermoso; desde él se divisaba un espacio de muchas millas, y el cielo semejaba una campana de cristal. Había visto barcos, pero a gran distancia; parecían gaviotas; los graciosos delfines habían estado haciendo piruetas, y enormes ballenas la habían cortejado proyectando agua por las narices como centenares de surtidores.
Al otro año tocó el turno a la quinta hermana; su cumpleaños caía justamente en invierno; por eso vio lo que las demás no habían visto la primera vez. El mar aparecía intensamente verde, v en derredor flotaban grandes icebergs, parecidos a perlas -dijo- y, sin embargo, mucho mayores que los campanarios que construían los hombres. Adoptaban las formas más caprichosas y brillaban como diamantes. Ella se había sentado en la cúspide del más voluminoso, y todos los veleros se desviaban aterrorizados del lugar donde ella estaba, con su larga cabellera ondeando al impulso del viento; pero hacia el atardecer el cielo se había cubierto de nubes, y habían estallado relámpagos y truenos, mientras el mar, ahora negro, levantaba los enormes bloques de hielo que brillaban a la roja luz de los rayos. En todos los barcos arriaban las velas, y las tripulaciones eran presa de angustia y de terror; pero ella habla seguido sentada tranquilamente en su iceberg contemplando los rayos azules que zigzagueaban sobre el mar reluciente.
La primera vez que una de las hermanas salió a la superficie del agua, todas las demás quedaron encantadas oyendo las novedades y bellezas que había visto; pero una vez tuvieron permiso para subir cuando les viniera en gana, aquel mundo nuevo pasó a ser indiferente para ellas. Sentían la nostalgia del suyo, y al cabo de un mes afirmaron que sus parajes submarinos eran los más hermosos de todos, y que se sentían muy bien en casa.
Algún que otro atardecer, las cinco hermanas se cogían de la mano y subían juntas a la superficie. Tenían bellísimas voces, mucho más bellas que cualquier humano y cuando se fraguaba alguna tempestad, se situaban ante los barcos que corrían peligro de naufragio, y con arte exquisito cantaban a los marineros las bellezas del fondo del mar, animándolos a no temerlo; pero los hombres no comprendían sus palabras, y creían que eran los ruidos de la tormenta, y nunca les era dado contemplar las magnificencias del fondo, pues si el barco se iba a pique, los tripulantes se ahogaban, y al palacio del rey del mar sólo llegaban cadáveres.
Cuando, al anochecer, las hermanas, cogidas del brazo, subían a la superficie del océano, la menor se quedaba abajo sola, mirándolas con ganas de llorar; pero una sirena no tiene lágrimas, y por eso es mayor su sufrimiento.
- Ay si tuviera quince años! -decía -. Sé que me gustará el mundo de allá arriba, y amaré a los hombres que lo habitan.
Y como todo llega en este mundo, al fin cumplió los quince años. - Bien, ya eres mayor -le dijo la abuela, la anciana reina viuda-. Ven, que te ataviaré como a tus hermanas-. Y le puso en el cabello una corona de lirios blancos; pero cada pétalo era la mitad de una perla, y la anciana mandó adherir ocho grandes ostras a la cola de la princesa como distintivo de su alto rango.
- ¡Duele! -exclamaba la doncella.
- Hay que sufrir para ser hermosa -contestó la anciana.
La doncella de muy buena gana se habría sacudido todas aquellos adornos y la pesada diadema, para quedarse vestida con las rojas flores de su jardín; pero no se atrevió a introducir novedades. - ¡Adiós! - dijo, elevándose, ligera y diáfana a través del agua, como una burbuja.
El sol acababa de ocultarse cuando la sirena asomó la cabeza a la superficie; pero las nubes relucían aún como rosas y oro, y en el rosado cielo brillaba la estrella vespertina, tan clara y bella; el aire era suave y fresco, y en el mar reinaba absoluta calma. Había a poca distancia un gran barco de tres palos; una sola vela estaba izada, pues no se movía ni la más leve brisa, y en cubierta se veían los marineros por entre las jarcias y sobre las pértigas. Había música y canto, y al oscurecer encendieron centenares de farolillos de colores; parecía como si ondeasen al aire las banderas de todos los países. La joven sirena se acercó nadando a las ventanas de los camarotes, y cada vez que una ola la levantaba, podía echar una mirada a través de los cristales, límpidos como espejos, y veía muchos hombres magníficamente ataviados. El más hermoso, empero, era el joven príncipe, de grandes ojos negros. Seguramente no tendría mas allá de dieciséis años; aquel día era su cumpleaños, y por eso se celebraba la fiesta. Los marineros bailaban en cubierta, y cuando salió el príncipe se dispararon más de cien cohetes, que brillaron en el aire, iluminándolo como la luz de día, por lo cual la sirena, asustada, se apresuró a sumergirse unos momentos; cuando volvió a asomar a flor de agua, le pareció como si todas las estrellas del cielo cayesen sobre ella. Nunca había visto fuegos artificiales. Grandes soles zumbaban en derredor, magníficos peces de fuego surcaban el aire azul, reflejándose todo sobre el mar en calma. En el barco era tal la claridad, que podía distinguirse cada cuerda, y no digamos los hombres. ¡Ay, qué guapo era el joven príncipe! Estrechaba las manos a los marinos, sonriente, mientras la música sonaba en la noche.
Pasaba el tiempo, y la pequeña sirena no podía apartar los ojos del navío ni del apuesto príncipe. Apagaron los faroles de colores, los cohetes dejaron de elevarse y cesaron también los cañonazos, pero en las profundidades del mar aumentaban los ruidos. Ella seguía meciéndose en la superficie, para echar una mirada en el interior de los camarotes a cada vaivén de las olas. Luego el barco aceleró su marcha, izaron todas las velas, una tras otra, y, a medida que el oleaje se intensificaba, el cielo se iba cubriendo de nubes; en la lejanía zigzagueaban ya los rayos. Se estaba preparando una tormenta horrible, y los marinos hubieron de arriar nuevamente las velas. El buque se balanceaba en el mar enfurecido, las olas se alzaban como enormes montañas negras que amenazaban estrellarse contra los mástiles; pero el barco seguía flotando como un cisne, hundiéndose en los abismos y levantándose hacia el cielo alternativamente, juguete de las aguas enfurecidas. A la joven sirena le parecía aquello un delicioso paseo, pero los marineros pensaban muy de otro modo. El barco crujía y crepitaba, las gruesas planchas se torcían a los embates del mar. El palo mayor se partió como si fuera una caña, y el barco empezó a tambalearse de un costado al otro, mientras el agua penetraba en él por varios puntos. Sólo entonces comprendió la sirena el peligro que corrían aquellos hombres; ella misma tenía que ir muy atenta para esquivar los maderos y restos flotantes. Unas veces la oscuridad era tan completa, que la sirena no podía distinguir nada en absoluto; otras veces los relámpagos daban una luz vivísima, permitiéndole reconocer a los hombres del barco. Buscaba especialmente al príncipe, y, al partirse el navío, lo vio hundirse en las profundidades del mar. Su primer sentimiento fue de alegría, pues ahora iba a tenerlo en sus dominios; pero luego recordó que los humanos no pueden vivir en el agua, y que el hermoso joven llegaría muerto al palacio de su padre. No, no era posible que muriese; por eso echó ella a nadar por entre los maderos y las planchas que flotaban esparcidas por la superficie, sin parar mientes en que podían aplastarla. Hundiéndose en el agua y elevándose nuevamente, llegó al fin al lugar donde se encontraba el príncipe, el cual se hallaba casi al cabo de sus fuerzas; los brazos y piernas empezaban a entumecérsele, sus bellos ojos se cerraban, y habría sucumbido sin la llegada de la sirenita, la cual sostuvo su cabeza fuera del agua y se abandonó al impulso de las olas.
Al amanecer, la tempestad se había calmado, pero del barco no se veía el menor resto; el sol se elevó, rojo y brillante, del seno del mar, y pareció como si las mejillas del príncipe recobrasen la vida, aunque sus ojos permanecían cerrados. La sirena estampó un beso en su hermosa y despejada frente y le apartó el cabello empapado; entonces lo encontró parecido a la estatua de mármol de su jardincito; volvió a besarlo, deseosa de que viviese.
La tierra firme apareció ante ella: altas montañas azules, en cuyas cimas resplandecía la blanca nieve, como cisnes allí posados; en la orilla se extendían soberbios bosques verdes, y en primer término había un edificio que no sabía lo que era, pero que podía ser una iglesia o un convento. En su jardín crecían naranjos y limoneros, y ante la puerta se alzaban grandes palmeras. El mar formaba una pequeña bahía, resguardada de los vientos, pero muy profunda, que se alargaba hasta unas rocas cubiertas de fina y blanca arena. A ella se dirigió con el bello príncipe y, depositándolo en la playa, tuvo buen cuidado de que la cabeza quedase bañada por la luz del sol.
Las campanas estaban doblando en el gran edificio blanco, y un grupo de muchachas salieron al jardín. Entonces la sirena se alejó nadando hasta detrás de unas altas rocas que sobresalían del agua, y, cubriéndose la cabeza y el pecho de espuma del mar para que nadie pudiese ver su rostro, se puso a espiar quién se acercaría al pobre príncipe.
Al poco rato llegó junto a él una de las jóvenes, que pareció asustarse grandemente, pero sólo por un momento. Fue en busca de sus compañeras, y la sirena vio cómo el príncipe volvía a la vida y cómo sonreía a las muchachas que lo rodeaban; sólo a ella no te sonreía, pues ignoraba que lo había salvado. Sintióse muy afligida, y cuando lo vio entrar en el vasto edificio, se sumergió tristemente en el agua y regresó al palacio de su padre.
Siempre había sido de temperamento taciturno y caviloso, pero desde aquel día lo fue más aún. Sus hermanas le preguntaron qué había visto en su primera salida, mas ella no les contó nada.
Muchas veces a la hora del ocaso o del alba se remontó al lugar donde había dejado al príncipe. Vio cómo maduraban los frutos del jardín y cómo eran recogidos; vio derretirse la nieve de las altas montañas, pero nunca al príncipe; por eso cada vez volvía a palacio triste y afligida. Su único consuelo era sentarse en el jardín, enlazando con sus brazos la hermosa estatua de mármol, aquella estatua que se parecía al guapo doncel; pero dejó de cuidar sus flores, que empezaron a crecer salvajes, invadiendo los senderos y entrelazando sus largos tallos y hojas en las ramas de los árboles, hasta tapar la luz por completo.
Por fin, incapaz de seguir guardando el secreto, lo comunicó a una de sus hermanas, y muy pronto lo supieron las demás; pero, aparte ellas y unas pocas sirenas de su intimidad, nadie más se enteró de lo ocurrido. Una de las amigas pudo decirle quién era el príncipe, pues había presenciado también la fiesta del barco y sabía cuál era su patria y dónde se hallaba su palacio.
- Ven, hermanita -dijeron las demás princesas, y pasando cada una el brazo en torno a los hombros de la otra, subieron en larga hilera a la superficie del mar, en el punto donde sabían que se levantaba el palacio del príncipe.
Estaba construido de una piedra brillante, de color amarillo claro, con grandes escaleras de mármol, una de las cuales bajaba hasta el mismo mar. Magníficas cúpulas doradas se elevaban por encima del tejado, y entre las columnas que rodeaban el edificio había estatuas de mármol que parecían tener vida. A través de los nítidos cristales de las altas ventanas podían contemplarse los hermosísimos salones adornados con preciosos tapices y cortinas de seda, y con grandes cuadros en las paredes; una delicia para los ojos.
En el salón mayor, situado en el centro, murmuraba un grato surtidor, cuyos chorros subían a gran altura hacia la cúpula de cristales, a través de la cual la luz del sol llegaba al agua y a las hermosas plantas que crecían en la enorme pila.
Desde que supo dónde residía el príncipe, se dirigía allí muchas tardes y muchas noches, acercándose a tierra mucho más de lo que hubiera osado cualquiera de sus hermanas; incluso se atrevía a remontar el canal que corría por debajo de la soberbia terraza levantada sobre el agua. Se sentaba allí y se quedaba contemplando a su amado, el cual creía encontrarse solo bajo la clara luz de la luna.
Varias noches lo vio navegando en su preciosa barca, con música y con banderas ondeantes; ella escuchaba desde los verdes juncales, y si el viento acertaba a cogerle el largo velo plateado haciéndolo visible, él pensaba que era un cisne con las alas desplegadas.
Muchas noches que los pescadores se hacían a la mar con antorchas encendidas, les oía encomiar los méritos del joven príncipe, y entonces se sentía contenta de haberle salvado la vida, cuando flotaba medio muerto, a merced de las olas; y recordaba cómo su cabeza había reposado en su seno, y con cuánto amor lo había besado ella. Pero él lo ignoraba; ni en sueños la conocía.
Cada día iba sintiendo más afecto por los hombres; cada vez sentía mayores deseos de subir hasta ellos, hasta su mundo, que le parecía mucho más vasto que el propio: podían volar en sus barcos por la superficie marina, escalar montañas más altas que las nubes; poseían tierras cubiertas de bosques y campos, que se extendían mucho más allá de donde alcanzaba la vista. Había muchas cosas que hubiera querido saber, pero sus hermanas no podían contestar a todas sus preguntas. Por eso acudió a la abuela, la cual conocía muy bien aquel mundo superior, que ella llamaba, con razón, los países sobre el mar.
- Suponiendo que los hombres no se ahoguen -preguntó la pequeña sirena-, ¿viven eternamente? ¿No mueren como nosotras, los seres submarinos?
- Sí, dijo la abuela -, ellos mueren también, y su vida es más breve todavía que la nuestra. Nosotras podemos alcanzar la edad de trescientos años, pero cuando dejamos de existir nos convertimos en simple espuma, que flota sobre el agua, y ni siquiera nos queda una tumba entre nuestros seres queridos. No poseemos un alma inmortal, jamás renaceremos; somos como la verde caña: una vez la han cortado, jamás reverdece. Los humanos, en cambio, tienen un alma, que vive eternamente, aun después que el cuerpo se ha transformado en tierra; un alma que se eleva a través del aire diáfano hasta las rutilantes estrellas. Del mismo modo que nosotros emergemos del agua y vemos las tierras de los hombres, así también ascienden ellos a sublimes lugares desconocidos, que nosotros no veremos nunca.
- ¿Por qué no tenemos nosotras un alma inmortal? -preguntó, afligida, la pequeña sirena-. Gustosa cambiaría yo mis centenares de años de vida por ser sólo un día una persona humana y poder participar luego del mundo celestial.
- ¡No pienses en eso! -dijo la vieja-. Nosotras somos mucho más dichosas y mejores que los humanos de allá arriba.
- Así, pues, ¿moriré y vagaré por el mar convertida en espuma, sin oír la música de las olas, ni ver las hermosas flores y el rojo globo del sol? ¿No podría hacer nada para adquirir un alma inmortal?
- No -dijo la abuela-. Hay un medio, sí, pero es casi imposible: sería necesario que un hombre te quisiera con un amor mas intenso del que tiene a su padre y su madre; que se aferrase a ti con todas sus potencias y todo su amor, e hiciese que un sacerdote enlazase vuestras manos, prometiéndote fidelidad aquí y para toda la eternidad. Entonces su alma entraría en tu cuerpo, y tú también tendrías parte en la bienaventuranza reservada a los humanos. Te daría alma sin perder por ello la suya. Pero esto jamás podrá suceder. Lo que aquí en el mar es hermoso, me refiero a tu cola de pez, en la tierra lo encuentran feo. No sabrían comprenderlo; para ser hermosos, ellos necesitan dos apoyos macizos, que llaman piernas.
La pequeña sirena consideró con un suspiro su cola de pez.
- No nos pongamos tristes -la animó la vieja-. Saltemos y brinquemos durante los trescientos años que tenemos de vida. Es un tiempo muy largo; tanto mejor se descansa luego. Esta noche celebraremos un baile de gala.
La fiesta fue de una magnificencia como nunca se ve en la tierra. Las paredes y el techo del gran salón eran de grueso cristal, pero transparente. Centenares de enormes conchas, color de rosa y verde, se alineaban a uno y otro lado con un fuego de llama azul que iluminaba toda la sala y proyectaba su luz al exterior, a través de las paredes, y alumbraba el mar, permitiendo ver los innúmeros peces, grandes y chicos, que nadaban junto a los muros de cristal: unos, con brillantes escamas purpúreas; otros, con reflejos dorados y plateados. Por el centro de la sala fluía una ancha corriente, y en ella bailaban los moradores submarinos al son de su propio y delicioso canto; los humanos de nuestra tierra no tienen tan bellas voces. La joven sirena era la que cantaba mejor; los asistentes aplaudían, y por un momento sintió un gozo auténtico en su corazón, al percatarse de que poseía la voz más hermosa de cuantas existen en la tierra y en el mar. Pero muy pronto volvió a acordarse del mundo de lo alto; no podía olvidar al apuesto príncipe, ni su pena por no tener como él un alma inmortal. Por eso salió disimuladamente del palacio paterno y, mientras en él todo eran cantos y regocijo, se estuvo sentada en su jardincito, presa de la melancolía.
En éstas oyó los sones de un cuerno que llegaban a través del agua, y pensó: «De seguro que en estos momentos está surcando las olas aquel ser a quien quiero más que a mi padre y a mi madre, aquél que es dueño de todos mis pensamientos y en cuya mano quisiera yo depositar la dicha de toda mi vida. Lo intentaré todo para conquistarlo y adquirir un alma inmortal. Mientras mis hermanas bailan en el palacio, iré a la mansión de la bruja marina, a quien siempre tanto temí; pero tal vez ella me aconseje y me ayude».
Y la sirenita se encaminó hacia el rugiente torbellino, tras el cual vivía la bruja. Nunca había seguido aquel camino, en el que no crecían flores ni algas; un suelo arenoso, pelado y gris, se extendía hasta la fatídica corriente, donde el agua se revolvía con un estruendo semejante al de ruedas de molino, arrastrando al fondo todo lo que se ponía a su alcance. Para llegar a la mansión de la hechicera, nuestra sirena debía atravesar aquellos siniestros remolinos; y en un largo trecho no había mas camino que un cenagal caliente y burbujeante, que la bruja llamaba su turbera. Detrás estaba su casa, en medio de un extraño bosque. Todos los árboles y arbustos eran pólipos, mitad animales, mitad plantas; parecían serpientes de cien cabezas salidas de la tierra; las ramas eran largos brazos viscosos, con dedos parecidos a flexibles gusanos, y todos se movían desde la raíz hasta la punta. Rodeaban y aprisionaban todo lo que se ponía a su alcance, sin volver ya a soltarlo. La sirenita se detuvo aterrorizada; su corazón latía de miedo y estuvo a punto de volverse; pero el pensar en el príncipe y en el alma humana le infundió nuevo valor. Atóse firmemente alrededor de la cabeza el largo cabello flotante para que los pólipos no pudiesen agarrarlo, dobló las manos sobre el pecho y se lanzó hacia delante como sólo saben hacerlo los peces, deslizándose por entre los horribles pólipos que extendían hacia ella sus flexibles brazos y manos. Vio cómo cada uno mantenía aferrado, con cien diminutos apéndices semejantes a fuertes aros de hierro, lo que había logrado sujetar. Cadáveres humanos, muertos en el mar y hundidos en su fondo, salían a modo de blancos esqueletos de aquellos demoníacos brazos. Apresaban también remos, cajas y huesos de animales terrestres; pero lo más horrible era el cadáver de una sirena, que habían capturado y estrangulado.
Llegó luego a un vasto pantano, donde se revolcaban enormes serpientes acuáticas, que exhibían sus repugnantes vientres de color blancoamarillento. En el centro del lugar se alzaba una casa, construida con huesos blanqueados de náufragos humanos; en ella moraba la bruja del mar, que a la sazón se entretenía dejando que un sapo comiese de su boca, de igual manera como los hombres dan azúcar a un lindo canario. A las gordas y horribles serpientes acuáticas las llamaba sus polluelos y las dejaba revolcarse sobre su pecho enorme y cenagoso.
- Ya sé lo que quieres -dijo la bruja-. Cometes una estupidez, pero estoy dispuesta a satisfacer tus deseos, pues te harás desgraciada, mi bella princesa. Quieres librarte de la cola de pez, y en lugar de ella tener dos piernas para andar como los humanos, para que el príncipe se enamore de ti y, con su amor, puedas obtener un alma inmortal -. Y la bruja soltó una carcajada, tan ruidosa y repelente, que los sapos y las culebras cayeron al suelo, en el que se pusieron a revolcarse. - Llegas justo a tiempo -prosiguió la bruja-, pues de haberlo hecho mañana a la hora de la salida del sol, deberías haber aguardado un año, antes de que yo pudiera ayudarte. Te prepararé un brebaje con el cual te dirigirás a tierra antes de que amanezca. Una vez allí, te sentarás en la orilla y lo tomarás, y en seguida te desaparecerá la cola, encogiéndose y transformándose en lo que los humanos llaman piernas; pero te va a doler, como si te rajasen con una cortante espada. Cuantos te vean dirán que eres la criatura humana más hermosa que han contemplado. Conservarás tu modo de andar oscilante; ninguna bailarina será capaz de balancearse como tú, pero a cada paso que des te parecerá que pisas un afilado cuchillo y que te estás desangrando. Si estás dispuesta a pasar por todo esto, te ayudaré.
-Sí -exclamó la joven sirena con voz palpitante, pensando en el príncipe y en el alma inmortal.
- Pero ten en cuenta -dijo la bruja- que una vez hayas adquirido figura humana, jamás podrás recuperar la de sirena. Jamás podrás volver por el camino del agua a tus hermanas y al palacio de tu padre; y si no conquistas el amor del príncipe, de tal manera que por ti se olvide de su padre y de su madre, se aferre a ti con alma y cuerpo y haga que el sacerdote una vuestras manos, convirtiéndoos en marido y mujer, no adquirirás un alma inmortal. La primera mañana después de su boda con otra, se partirá tu corazón y te convertirás en espuma flotante en el agua.
- ¡Acepto! -contestó la sirena, pálida como la muerte.
- Pero tienes que pagarme -prosiguió la bruja-, y el precio que te pido no es poco. Posees la más hermosa voz de cuantas hay en el fondo del mar, y con ella piensas hechizarle. Pues bien, vas a darme tu voz. Por mi precioso brebaje quiero lo mejor que posees. Yo tengo que poner mi propia sangre, para que el filtro sea cortante como espada de doble filo.
- Pero si me quitas la voz, ¿qué me queda? -preguntó la sirena.
- Tu bella figura -respondió la bruja-, tu paso cimbreante y tus expresivos ojos. Con todo esto puedes turbar el corazón de un hombre. Bien, ¿has perdido ya el valor?. Saca la lengua y la cortaré, en pago del milagroso brebaje.
- ¡Sea, pues! -dijo la sirena; y la bruja dispuso su caldero para preparar el filtro.
- La limpieza es buena cosa -dijo, fregando el caldero con las serpientes después de hacer un nudo con ellas; luego, arañándose el pecho hasta que asomó su negra sangre, echó unas gotas de ella en el recipiente. El vapor dibujaba las figuras más extraordinarias, capaces de infundir miedo al corazón más audaz. La bruja no cesaba de echar nuevos ingredientes al caldero, y cuando ya la mezcla estuvo en su punto de cocción, produjo un sonido semejante al de un cocodrilo que llora. Quedó al fin listo el brebaje, el cual tenía el aspecto de agua clarísima.
- Ahí lo tienes -dijo la bruja, y, entregándoselo a la sirena, le cortó la lengua, con lo que ésta quedó muda, incapaz de hablar y de cantar.
- Si los pólipos te apresan cuando atravieses de nuevo mi bosque -dijo la hechicera-, arrójales una gotas de este elixir y verás cómo sus brazos y dedos caen deshechos en mil pedazos -. Pero no fue necesario acudir a aquel recurso, pues los pólipos se apartaron aterrorizados al ver el brillante brebaje que la sirena llevaba en la mano, y que relucía como si fuese una estrella. Así cruzó rápidamente el bosque, el pantano y el rugiente torbellino.
Veía el palacio de su padre; en la gran sala de baile habían apagado las antorchas; seguramente todo el mundo estaría durmiendo. Sin embargo, no se atrevió a llegar hasta él, pues era muda y quería marcharse de allí para siempre. Parecióle que el corazón le iba a reventar de pena. Entró quedamente en el jardín, cortó una flor de cada uno de los arriates de sus hermanas y, enviando al palacio mil besos con la punta de los dedos, se remontó a través de las aguas azules.
El sol no había salido aún cuando llegó al palacio del príncipe y se aventuró por la magnífica escalera de mármol. La luna brillaba con una claridad maravillosa. La sirena ingirió el ardiente y acre filtro y sintió como si una espada de doble filo le atravesara todo el cuerpo; cayó desmayada y quedó tendida en el suelo como muerta. Al salir el sol volvió en sí; el dolor era intensísimo, pero ante sí tenía al hermoso y joven príncipe, con los negros ojos clavados en ella. La sirena bajó los suyos y vio que su cola de pez había desaparecido, sustituida por dos preciosas y blanquísimas piernas, las más lindas que pueda tener una muchacha; pero estaba completamente desnuda, por lo que se envolvió en su larga y abundante cabellera. Le preguntó el príncipe quién era y cómo había llegado hasta allí, y ella le miró dulce y tristemente con sus ojos azules, pues no podía hablar. Entonces la tomó él de la mano y a condujo al interior del palacio. Como ya le había advertido la bruja, a cada paso que daba era como si anduviera sobre agudos punzones y afilados cuchillos, pero lo soportó sin una queja. De la mano del príncipe subía ligera como una burbuja de aire, y tanto él como todos los presentes se maravillaban de su andar gracioso y cimbreante.
Le dieron vestidos preciosos de seda y muselina; era la más hermosa de palacio, pero era muda, no podía hablar ni cantar. Bellas esclavas vestidas de seda y oro se adelantaron a cantar ante el hijo del Rey y sus augustos padres; una de ellas cantó mejor que todas las demás, y fue recompensada con el aplauso y una sonrisa del príncipe. Entristecióse entonces la sirena, pues sabía que ella habría cantado más melodiosamente aún. «¡Oh! -pensó- si él supiera que por estar a su lado sacrifiqué mi voz para toda la eternidad».
A continuación las esclavas bailaron primorosas danzas, al son de una música incomparable, y entonces la sirena, alzando los hermosos y blanquísimos brazos e incorporándose sobre las puntas de los pies, se puso a bailar con un arte y una belleza jamás vistos; cada movimiento destacaba más su hermosura, y sus ojos hablaban al corazón más elocuentemente que el canto de las esclavas.
Todos quedaron maravillados, especialmente el príncipe, que la llamó su pequeña expósita; y ella siguió bailando, a pesar de que cada vez que su pie tocaba el suelo creía pisar un agudísimo cuchillo. Dijo el príncipe que quería tenerla siempre a su lado, y la autorizó a dormir delante de la puerta de su habitación, sobre almohadones de terciopelo.
Mandó que le hicieran un traje de amazona para que pudiese acompañarlo a caballo. Y así cabalgaron por los fragantes bosques, cuyas verdes ramas acariciaban sus hombros, mientras los pajarillos cantaban entre las tiernas hojas. Subió con el príncipe a las montañas más altas, y, aunque sus delicados pies sangraban y los demás lo veían, ella seguía a su señor sonriendo, hasta que pudieron contemplar las nubes a sus pies, semejantes a una bandada de aves camino de tierras extrañas.
En palacio, cuando, por la noche, todo el mundo dormía, ella salía a la escalera de mármol a bañarse los pies en el agua de mar, para aliviar su dolor; entonces pensaba en los suyos, a los que había dejado en las profundidades del océano.
Una noche se presentaron sus hermanas, cogidas del brazo, cantando tristemente, mecidas por las olas. Ella les hizo señas y, reconociéndola, las sirenas se le acercaron y le contaron la pena que les había causado su desaparición. Desde entonces la visitaron todas las noches, y una vez vio a lo lejos incluso a su anciana abuela -que llevaba muchos años sin subir a la superficie- y al rey del mar, con la corona en la cabeza. Ambos le tendieron los brazos, pero sin atreverse a acercarse a tierra como las hermanas.
Cada día aumentaba el afecto que por ella sentía el príncipe, quien la quería como se puede querer a una niña buena y cariñosa; pero nunca le había pasado por la mente la idea de hacerla reina; y, sin embargo, necesitaba llegar a ser su esposa, pues de otro modo no recibiría un alma inmortal, y la misma mañana de la boda del príncipe se convertiría en espuma del mar.
- ¿No me amas por encima de todos los demás? -parecían decir los ojos de la pequeña sirena, cuando él la cogía en sus brazos y le besaba la hermosa frente.
- Sí, te quiero más que a todos -respondía él-, porque eres la que tiene mejor corazón, la más adicta a mí, y porque te pareces a una muchacha a quien vi una vez, pero que jamás volveré a ver. Navegaba yo en un barco que naufragó, y las olas me arrojaron a la orilla cerca de un santuario, en el que varias doncellas cuidaban del culto. La más joven me encontró y me salvó la vida, yo la vi solamente dos veces; era la única a quien yo podría amar en este mundo, pero tú te le pareces, tú casi destierras su imagen de mi alma; ella está consagrada al templo, y por eso mi buena suerte te ha enviado a ti. Jamás nos separaremos.
«¡Ay, no sabe que le salvé la vida -pensó la sirena-. Lo llevé sobre el mar hasta el bosque donde se levanta el templo, y, disimulada por la espuma, estuve espiando si llegaban seres humanos. Vi a la linda muchacha, a quien él quiere más que a mí». Y exhaló un profundo suspiro, pues llorar no podía. «La doncella pertenece al templo, ha dicho, y nunca saldrá al mundo; no volverán a encontrarse pues, mientras que yo estoy a su lado, lo veo todos los días. Lo cuidaré, lo querré, le sacrificaré mi vida».
Sin embargo, el príncipe debía casarse, y, según rumores, le estaba destinada por esposa la hermosa bija del rey del país vecino. A este fin, armaron un barco magnífico. Se decía que el príncipe iba a partir para visitar las tierras de aquel país; pero en realidad era para conocer a la princesa su hija, y por eso debía acompañarlo un numeroso séquito. La sirenita meneaba, sonriendo, la cabeza; conocía mejor que nadie los pensamientos de su señor.
- ¡Debo partir! -le había dicho él-. Debo ver a la bella princesa, mis padres lo exigen, pero no me obligarán a tomarla por novia. No puedo amarla, pues no se parece a la hermosa doncella del templo que es como tú. Si un día debiera elegir yo novia, ésta serías tú, mi muda expósita de elocuente mirada -. La besó los rojos labios, y, jugando con su larga cabellera, apoyó la cabeza sobre su corazón, que soñaba en la felicidad humana y en el alma inmortal.
- ¿No te da miedo el mar, mi pequeñina muda? -le dijo cuando ya se hallaban a bordo del navío que debía conducirlos al vecino reino. Y le habló de la tempestad y de la calma, de los extraños peces que pueblan los fondos marinos y de lo que ven en ellos los buzos; y ella sonreía escuchándolo, pues estaba mucho mejor enterada que otro cualquiera de lo que hay en el fondo del mar.
Una noche de clara luna, cuando todos dormían, excepto el timonel, que permanecía en su puesto, sentóse ella en la borda y clavó la mirada en el fondo de las aguas límpidas. Le pareció que distinguía el palacio de su padre. Arriba estaba su anciana abuela con la corona de plata en la cabeza, mirando a su vez la quilla del barco a través de la rápida corriente. Las hermanas subieron a la superficie y se quedaron también mirándola tristemente, agitando las blancas manos. Ella les hacia señas sonriente, y quería explicarles que estaba bien, que era feliz, pero se acercó el grumete, y las sirenas se sumergieron, por lo que él creyó que aquella cosa blanca que había visto no era sino espuma del mar.
A la mañana siguiente el barco entró en el puerto de la capital del país vecino. Repicaban todas las campanas, y desde las altas torres llegaba el son de las trompetas, mientras las tropas aparecían formadas con banderas ondeantes y refulgentes bayonetas. Los festejos se sucedían sin interrupción, con bailes y reuniones; mas la princesa no había llegado aún. Según se decía, la habían educado en un lejano templo, donde había aprendido todas las virtudes propias de su condición. Al fin llegó a la ciudad.
La sirenita estaba impaciente por ver su hermosura, y hubo de confesarse que nunca había visto un ser tan perfecto. Tenía la piel tersa y purísima, y detrás de las largas y oscuras pestañas sonreían unos ojos azuloscuro, de dulce expresión.
- Eres tú -dijo el príncipe- la que me salvó cuando yo yacía como un cadáver en la costa -. Y estrechó en sus brazos a su ruborosa prometida. - ¡Ah, qué feliz soy! -añadió dirigiéndose a la sirena-. Se ha cumplido el mayor de mis deseos. Tú te alegrarás de mi dicha, pues me quieres más que todos.
La sirena le besó la mano y sintió como si le estallara el corazón. El día de la boda significaría su muerte y su transformación en espuma.
Fueron echadas al vuelo las campanas de las iglesias; los heraldos recorrieron las calles pregonando la fausta nueva. En todos los altares ardía aceite perfumado en lámparas de plata. Los sacerdotes agitaban los incensarios, y los novios, dándose la mano, recibieron la bendición del obispo. La sirenita, vestida de seda y oro, sostenía la cola de la desposada; pero sus oídos no percibían la música solemne, ni sus ojos seguían el santo rito. Pensaba solamente en su próxima muerte y en todo lo que había perdido en este mundo.
Aquella misma tarde los novios se trasladaron a bordo entre el tronar de los cañones y el ondear de las banderas. En el centro del buque habían erigido una soberbia tienda de oro y púrpura, provista de bellísimos almohadones; en ella dormiría la feliz pareja durante la noche fresca y tranquila.
El viento hinchó las velas, y la nave se deslizó, rauda y suave, por el mar inmenso.
Al oscurecer encendieron lámparas y los marineros bailaron alegres danzas en cubierta. La sirenita recordó su primera salida del mar, en la que había presenciado aquella misma magnificencia y alegría, y entrando en la danza, voló como vuela la golondrina perseguida, y todos los circunstantes expresaron su admiración; nunca había bailado tan exquisitamente. Parecía como si acerados cuchillos le traspasaran los delicados pies, pero ella no los sentía; más acerbo era el dolor que le hendía el corazón. Sabía que era la última noche que veía a aquel por quien había abandonado familia y patria, sacrificado su hermosa voz y sufrido día tras día tormentos sin fin, sin que él tuviera la más leve sospecha de su sacrificio. Era la última noche que respiraba el mismo aire que él, y que veía el mar profundo y el cielo cuajado de estrellas. La esperaba una noche eterna sin pensamientos ni sueños, pues no tenía alma ni la tendría jamás. Todo fue regocijo y contento a bordo hasta mucho después de media noche, y ella río y bailó con el corazón lleno de pensamientos de muerte. El príncipe besó a su hermosa novia, y ella acarició el negro cabello de su marido y, cogidos del brazo, se retiraron los dos a descansar en la preciosa tienda.
Se hizo la calma y el silencio en el barco; sólo el timonel seguía en su puesto. La sirenita, apoyados los blancos brazos en la borda, mantenía la mirada fija en Oriente, en espera de la aurora; sabía que el primer rayo de sol la mataría. Entonces vio a sus hermanas que emergían de las aguas, pálidas como ella; sus largas y hermosas cabelleras no flotaban ya al viento; se las habían cortado.
- Las hemos dado a la bruja a cambio de que nos deje acudir en tu auxilio, para que no mueras esta noche. Nos dio un cuchillo, ahí lo tienes. ¡Mira qué afilado es! Antes de que salga el sol debes clavarlo en el corazón del príncipe, y cuando su sangre caliente salpique tus pies, volverá a crecerte la cola de pez y serás de nuevo una sirena, podrás saltar al mar y vivir tus trescientos años antes de convertirte en salada y muerta espuma. ¡Apresúrate! Él o tú debéis morir antes de que salga el sol. Nuestra anciana abuela está tan triste, que se le ha caído la blanca cabellera, del mismo modo que nosotras hemos perdido la nuestra bajo las tijeras de la bruja. ¡Mata al príncipe y vuelve con nosotras! Date prisa, ¿no ves aquellas fajas rojas en el cielo? Dentro de breves minutos aparecerá el sol y morirás-. Y, con un hondo suspiro, se hundieron en las olas.
La sirenita descorrió el tapiz púrpura que cerraba la tienda y vio a la bella desposada dormida con la cabeza reclinada sobre el pecho del príncipe. Se inclinó, besó la hermosa frente de su amado, miró al cielo donde lucía cada vez más intensamente la aurora, miró luego el afilado cuchillo y volvió a fijar los ojos en su príncipe, que en sueños, pronunciaba el nombre de su esposa; sólo ella ocupaba su pensamiento. La sirena levantó el cuchillo con mano temblorosa, y lo arrojó a las olas con un gesto violento. En el punto donde fue a caer pareció como si gotas de sangre brotaran del agua. Nuevamente miró a su amado con desmayados ojos y, arrojándose al mar, sintió cómo su cuerpo se disolvía en espuma.
Asomó el sol en el horizonte; sus rayos se proyectaron suaves y tibios sobre aquella espuma fría, y la sirenita se sintió libre de la muerte; veía el sol reluciente, y por encima de ella flotaban centenares de transparentes seres bellísimos; a su través podía divisar las blancas velas del barco y las rojas nubes que surcaban el firmamento. El lenguaje de aquellos seres era melodioso, y tan espiritual, que ningún oído humano podía oírlo, ni ningún humano ojo ver a quienes lo hablaban; sin moverse se sostenían en el aire, gracias a su ligereza. La pequeña sirena vio que, como ellos, tenía un cuerpo, que se elevaba gradualmente del seno de la espuma.
- ¿Adónde voy? - preguntó; y su voz resonó como la de aquellas criaturas, tan melodiosa, que ninguna música terrena habría podido reproducirla.
- A reunirte con las hijas del aire -respondieron las otras. - La sirena no tiene un alma inmortal, ni puede adquirirla si no es por mediación del amor de un hombre; su eterno destino depende de un poder ajeno. Tampoco tienen alma inmortal las hijas del aire, pero pueden ganarse una con sus buenas obras. Nosotras volamos hacia las tierras cálidas, donde el aire bochornoso y pestífero mata a los seres humanos; nosotras les procurarnos frescor. Esparcimos el aroma de las flores y enviamos alivio y curación. Cuando hemos laborado por espacio de trescientos años, esforzándonos por hacer todo el bien posible, nos es concedida un alma inmortal y entramos a participar de la felicidad eterna que ha sido concedida a los humanos. Tú, pobrecilla sirena, te has esforzado con todo tu corazón, como nosotras; has sufrido, y sufrido con paciencia, y te has elevado al mundo de los espíritus del aire: ahora puedes procurarte un alma inmortal, a fuerza de buenas obras, durante trescientos años.
La sirenita levantó hacia el sol sus brazos transfigurados, y por primera vez sintió que las lágrimas asomaban a sus ojos. A bordo del buque reinaba nuevamente el bullicio y la vida; la sirena vio al príncipe y a su bella esposa que la buscaban, escudriñando con melancólica mirada la burbujeante espuma, como si supieran que se había arrojado a las olas. Invisible, besó a la novia en la frente y, enviando una sonrisa al príncipe, elevóse con los demás espíritus del aire a las regiones etéreas, entre las rosadas nubes, que surcaban el cielo.
- Dentro de trescientos años nos remontaremos de este modo al reino de Dios.
- Podemos llegar a él antes -susurró una de sus compañeras-. Entramos volando, invisibles, en las moradas de los humanos donde hay niños, y por cada día que encontramos a uno bueno, que sea la alegría de sus padres y merecedor de su cariño, Dios abrevia nuestro período de prueba. El niño ignora cuándo entramos en su cuarto, y si nos causa gozo y nos hace sonreír, nos es descontado un año de los trescientos; pero si damos con un chiquillo malo y travieso, tenemos que verter lágrimas de tristeza, y por cada lágrima se nos aumenta en un día el tiempo de prueba.
AMO ESTE CUENTO, AUNQUE ES TRISTE, ELLA SIEMPRE AMO, SIN SABERLO, SIN NECESITAR UN ALMA, AMO MUCHO MAS DE LO QUE JAMAS SE PUDO IMAGINAR
lunes, 26 de mayo de 2014
DEJA CORRER EL AGUA
EN EL CENTRO MISMO DEL CORAZON
Una de esas noches sentiras mi lluvia en tu piel,
una de esas noches vas a sentirte frio,
una de esas noches vas a oir mi voz que entra por tu ventana
una de esas noches me vas a sentir a tu lado
y sere para ti como el agua dulce,
sere de nuevo tu manantial, tu oasis,
una de esas noches aparecere en tu cama
y te olvidaras de todo, para abrazarme
y en el sueño dulce me diras que me amas,
me diras que respiras con dolor,
me diras que me extrañas, te abrazaras de mi
y esa noche, sentiras como corremos, como agua
una de esas noches, amor, me diras las verdades que ocultas,
me pediras que no te deje, xq sabras, que al despertar me habre ido
una de esas noches amor, lloraras abrazandome a ti,
como aquella vez, cuando sentias la despedida y no me dejabas partir
lo haras amor, sabiendo que solo es esa noche que tenemos,
al amanecer saldran las mascaras y las mentiras
y el orgullo necio que te endurece, que te hace ver fuerte
pero volveras a perderme, volveras a dejarme ir
y reviviras, como lo hago yo, el duro despertar,
sin ti, sin tus sonidos, sin el agua de tu voz,
sin la cascada de tu risa, sin tus besos, sin ti
despertaras, dejaras fluir otras aguas, lloraras como yo
viernes, 23 de mayo de 2014
ENTRE LAS RUINAS
ANTE EL DRAGON DE OJOS VERDES
podemos decir que te ame mas que a mi vida, me has seguido en sueños y en ellos he revivido noche tras noche tu partida....te llevaste tanto de mi, que la vdd es que no se como he logrado sobrevivir cada dia y tampoco me explico como he logrado estar completa y no enloquecer, supongo que es el amor de Dios que me guarda y sostiene. xq de otro modo la verdad es que no me lo explico....
fijate que en uno de esos sueños, te vi amando a una reina que habias conocido por mi una amiga y te pedia que fueras feliz...
pero su reino, por culpa de mi intrusion en el, se desbarataba a causa de un enorme dragon morado con horribles ojos verdes.. y sus garras ya habian dejado en ruinas cada parte de su reinado y aunque la vida es algo que no me pertenece, me pare frente al monstruo pidiendole que me matara, me acerque a el rogandole que terminara conmigo, que me deborara y asi se terminara mi suplicio
pero aun asi, mi cobarde animalejo solo me observo y se alejo de mi, destruyo todo a mi alrededor y me dejo ahi, sola, pensando y clamando la muerte, que de nuevo huyo de mi.
si aklguna ves lees esto, llevado por la curiosidad de saber si aun vivo, has de saber que si, que sigo viva, buscando mas haya de todo lo que te prometi que buscaria y sacandome el dolor, quiza para ese tiempo ya no sea la misma que mintio y engaño, pero mientras eso llega seguire viviendo, creeme que no del todo por mi gusto.
te extraño cada dia, pero en las noches, como la novia de los cantares ruego por tu voz y te busco en mi lecho, el mismo que tantas veces compartimos, a medias abrazados, y de nuevo llorare por no hallarte en el...que destino el mio!
jueves, 22 de mayo de 2014
TE SUEÑO
las noches corren y te sueño, duele verte frio, indiferente, amargado y dolorido....
duele verte en sueños donde solo me desprecias...
antes me amabas y ahora solo me ves como si fuese tu peor desgracia.....
y duele, tanto, que he llamado a la muerte, pero hasta ella me ha ignorado
te buscaste una persona....
me pregunto..
ahora que importancia tiene que caiga de rodillas y pida perdon?
que chiste, si el dia que te fuiste dejo de latirme el corazon.....
si soy a medias un zombi tratando de vivir
hasta donde nos llevara esto?
volvere a verte algun dia?
quiza, como una version masculina de Blancanieves un dia despiertes de esa pesadilla de desamor
y quiza ahi te des cuenta que con todos mis errores te ha amado mas que a mi vida
y un dia, mi amor un dia
cuando eso suceda aqui estare
con los brazos abiertos esperandote
xq se que tu y solo tu eres mi amor
quiza algun dia lees esto, notaras que sueno cursi,
pero mauyar y ronronear se acabaron cuando te fuiste
que esperanza me quedo?
si me converstiste en sombra?
miércoles, 21 de mayo de 2014
Dejame ir
Viajando en los suenos
en los suenos me dices que te deje ir, es que acaso no te das cuenga que tu mismo te marchaste, que nadie te saco, tumismo te saliste.
En los suesnos tengo que revivir noche a noche aquel ultimo abrazo...es como si no tuviera derecho a estar e paz i aolvidar. Y sin embargo tu me olvidaste, te la vives despreciando mi vida como si fuera amas un algo, se te olvido todo......hay dias que me pregunto si de vdd me amaste
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